Valles del Tuy

El arte de ignorar lo que no puedes controlar

Vivimos distraídos. Nos desgastamos en cosas que no importan o, peor aún, en cosas que sí nos importan pero que no podemos controlar. Esta es la trampa psicológica en la que caemos la mayoría: creer que porque algo es importante, debemos dedicarle nuestra energía mental.

La realidad es que el éxito no se trata de hacer más, sino de canalizar nuestra energía en el único punto donde realmente tenemos influencia. Todo lo demás es ruido.

Imagina dos círculos que se cruzan:

  1. El círculo de lo que importa: Aquí están tu familia, tu salud, la economía, el gobierno y el pasado.
  2. El círculo de lo que puedes controlar: Aquí están tus acciones, tus palabras, tus hábitos y tu interpretación de la realidad.

La intersección entre estos dos círculos es tu Zona de Poder. Ese es el único lugar donde debes enfocarte.

Solemos cometer dos errores fatales que nos roban el poder:

  • Invertir energía en lo irrelevante: Preocuparse por la crítica de un familiar, el carro nuevo del vecino o un comentario negativo en redes sociales. Nada de eso impacta tu visión de vida.
  • Obsesionarse con lo incontrolable: La economía global, las decisiones del gobierno o el pasado son cosas importantes, pero no puedes cambiarlas con una acción inmediata. Puedes votar o intentar influir, pero el resultado final no depende solo de ti. Obsesionarte con esto solo te genera ansiedad y te quita fuerza.

Como bien dice Marco Aurelio, emperador y filósofo estoico:

“Tienes poder sobre tu mente, no sobre los eventos externos. Date cuenta de esto y encontrarás la fuerza”.

Recuperas tu poder cuando te enfocas exclusivamente en lo que es importante y está bajo tu control:

  • Tu salud física: Tú decides qué comes y cuánto te mueves.
  • Tus estándares y límites: Tú decides qué permites en los demás y qué te exiges a ti mismo.
  • Tus habilidades: Tú controlas cuántas horas dedicas a practicar y mejorar en tu profesión.
  • Tu interpretación: No puedes cambiar lo que pasó, pero tienes el control total sobre la narrativa que te cuentas acerca de ese pasado.

Te desafío a que tomes una hoja y traces dos columnas:

  1. Columna A: Todo lo que te importa hoy.
  2. Columna B: Todo lo que realmente puedes controlar hoy.

Busca la intersección. Esas son tus prioridades reales. Todo lo que no esté en ambas columnas debe ser descartado.

El hombre inferior intenta cargar con el mundo entero y termina aplastado. El hombre estoico es estratégico: se obsesiona únicamente con lo que tiene un impacto real en su visión. La vida es demasiado corta para desperdiciar tu energía en batallas que no puedes ganar.

Encuentra tu intersección. Ahí es donde ocurre la magia, y ahí es donde se construye un propósito inquebrantable.

@adogel

Adolfo Gelder

Adolfo Gelder

About Author

Auditor de Normas ISO de Seguridad, Consultor Técnico Criminalista, con Maestría en Gerencia de Protección y Seguridad Aplicada, Experto en Ciencias Forenses, Especialista en Ciberseguridad. Instructor de Cisco Networking Academy.

Comentar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

También puedes leer

Simón Bolívar Valles del Tuy

Juramentada nueva cronista oficial del municipio Simón Bolívar

La designación de Herny Rohena Sanoja marca el inicio de una nueva etapa para la crónica municipal, prometiendo un futuro
Educación Valles del Tuy

Comunidad Universitaria Tuyera disfrutó de la segunda edición del Trova Fest 2025

Con la presentación de artistas nacionales en un concierto lleno de entusiasmo y cultura, se dio inicio a la segunda