El joropo central no se mide por la estridencia de las acrobacias, sino por la precisión de su escobillao y el señorío de su postura. En ese universo de distinción y arraigo, el nombre de Belkis Coromoto Salla Azualdes resalta como un testimonio vivo de fidelidad a las raíces. Nacida en San Bernardino, Caracas, el 27 de octubre de 1971, esta destacada bailadora de sala ha convertido la pista en un espacio de resistencia cultural, defendiendo el legado heredado de sus ancestros en una época donde las modas digitales amenazan con desvirtuar la tradición.
Su idilio con el género comenzó en la infancia, cobijada por la costumbre familiar de recorrer los emblemáticos amaneceres tuyeros. Espacios históricos como la Quinta Quinta —particularmente en sus recordados sábados de carnaval bajo la promoción de Ezequiel García “El Amarillo”— y las festividades de año nuevo en El Palmar, de la mano de Felipe Navarro, moldearon su sensibilidad artística. Fue en la mítica pista de Ricardo Ramos, en Agua Blanca (Las Brisas), donde Belkis selló su compromiso vital con el baile: un camino guiado por el orgullo y el respeto a su identidad.
Escuela ancestral: El secreto del escobillao impecable
La técnica de Salla no proviene de academias efímeras, sino de la observación rigurosa y la corrección materna. Formada bajo la mirada de sus padres y abuelas, su estilo conserva la pureza de la vieja escuela, fundamentada en un principio innegociable: el respeto absoluto al parejo y la renuncia total a la innovación desmedida.

“Si uno escucha el arpa de cuerdas de metal y el fraseo del cantante, el joropo central es pura distinción, elegancia y temple. Mantener el escobillao impecable, con esa sabrosura única y sin perder la postura, es un arte que combina técnica, condición física y pura actitud criolla. La sabrosura es sugerida, no exagerada”, explica la bailadora.
Para una auténtica exponente del estilo de sala, la presencia es un factor estructural. Belkis enfatiza que el vestido de la bailadora no es un simple ornamento, sino un elemento que define la silueta, potencia el movimiento y dicta la elegancia en la pista. Fiel a la usanza tradicional, sostiene que la medida ideal debe situarse cinco centímetros por encima de la rodilla, guardando el equilibrio perfecto entre el lucimiento del escobillao y el decoro señorial que caracteriza la postura de la mujer tuyera, quien no ejecuta zapateos pesados, sino el sutil y continuo deslice sobre el suelo.
El reto digital y la organización gremial en 2026
Frente al auge de las redes sociales, Salla mantiene una postura equilibrada pero firme. Si bien reconoce que las plataformas digitales han abierto fronteras y despertado la curiosidad de públicos internacionales, también advierte sobre el riesgo de que el género sea tomado a burla o utilizado para piruetas ajenas a la tradición. Su respuesta ante este fenómeno es pedagógica y comunitaria: orientar con gusto a cada joven que muestre un interés genuino por aprender a bailar con la postura correcta.

Este compromiso con la salvaguardia cultural ha llevado a Belkis Salla a asumir un rol de vanguardia organizativa en este año 2026. Actualmente, lidera un movimiento junto al gremio de zonas como Baruta y El Hatillo con un objetivo claro: gestionar los permisos institucionales necesarios para realizar bailes sin restricciones y conquistar espacios públicos y plazas.
“Nos lo merecemos; somos cultura viva y Patrimonio Inmaterial de la Humanidad”, afirma con determinación.
Un mensaje a las nuevas generaciones
Al evaluar la labor de difusión de espacios como Joropo Central: Ritmo y Relato, Salla aplaude las iniciativas que evitan el desvío de las nuevas generaciones. Para las niños y jóvenes que se inician en este arte, su consejo definitivo destila la sabiduría de quien lleva el ritmo en la sangre:
“El joropo central te da una elegancia única. No es una moda pasajera, es tu identidad. Las canciones del momento cambian cada mes y se olvidan, pero el sonido del arpa con cuerdas de metal es eterno. Al bailar, mantienes viva la memoria, el sudor y la alegría de tus abuelos y de tu región”.



