En una jornada marcada por la espiritualidad y el reencuentro comunitario, la comunidad de Pitahaya fue escenario el pasado sábado del taller “Sanando Heridas”. Esta actividad, dirigida a los participantes de las Células Matrimoniales de la Pastoral Familiar de la Parroquia Santa Rosa de Lima y a los vecinos del sector, buscó ofrecer herramientas de reconciliación y crecimiento interior.
La formación estuvo fundamentada en el itinerario pedagógico del Movimiento Juan Pablo II para la Familia. El taller enfatizó la importancia de restaurar el corazón para fortalecer el núcleo familiar en los tiempos actuales.

Al concluir el taller, el Padre José de Jesús Martínez presidió la Celebración de la Palabra. En un momento de profunda emotividad y fe, el padre presentó y bendijo ante la comunidad a una pequeña de apenas meses de nacida, quien fue recibida con alegría como nuevo miembro de la familia de Dios.
La liturgia contó con la participación especial de los niños del catecismo, quienes aportaron la frescura y la esperanza de las nuevas generaciones que se forman en la fe.

Para cerrar con broche de oro, los asistentes disfrutaron de un compartir fraterno. En este espacio se celebró la vida de todos los cumpleañeros del mes de abril, reforzando los lazos de amistad y cercanía que caracterizan el trabajo de la Pastoral Familiar en la zona.
“Este encuentro nos recuerda que la Iglesia es una familia de familias. Sanar nuestras heridas nos permite caminar con más valentía hacia los proyectos que Dios tiene para nosotros”, expresaron los ponentes Wilfredo y Ayari durante la clausura del evento.
Con estas acciones, la Parroquia Santa Rosa de Lima reafirma su compromiso de llevar el mensaje de amor y resiliencia a cada rincón de la comunidad, demostrando que en la unión y el servicio está la verdadera victoria del espíritu.



