En el corazón de Los Valles del Tuy, donde el arpa, los capachos y el buche marcan el latido de un pueblo, surge una figura que ha sabido fusionar la elegancia del paso con el poder de la palabra. Verónica Martínez, conocida cariñosamente como “La Vero”, se erige hoy como la voz y el paso indiscutible del joropo tuyero, celebrando una trayectoria que rinde tributo a sus raíces y proyecta nuestra identidad hacia el futuro.
Un origen tejido entre montañas y tradiciones
Nacida en Ocumare del Tuy un 14 de enero, la esencia de “La Vero” es un crisol cultural. Heredera de la elegancia de su abuela materna de origen español (isleña) y de la vibrante fuerza afrovenezolana de su abuelo barloventeño, Verónica creció en el sector campesino de Guayamural. Fue allí, entre quebradas y el aroma de la tierra húmeda, donde la semilla del joropo fue plantada desde los 4 años, cuando ya ensayaba sus primeros pasos junto a su tío Reyes Martínez.

El Micrófono: de reto personal a bandera cultural
La faceta de locutora de Verónica Martínez, que hoy suma 12 años de éxito, nació de una paradoja: el miedo escénico. Siendo estudiante de administración, el pánico a las exposiciones la llevó a realizar un curso de locución con Briswell Ríos. Lo que comenzó como una herramienta para ganar confianza, se transformó en su destino cuando se reencontró con su colega Rusbel González, quien la invitó a participar en la radio.
Ese encuentro con el micrófono fue un flechazo inmediato. “La Vero” decidió enfrentar lo desconocido con valentía, convirtiéndose en la primera mujer en alzar la voz con autoridad dentro de un género musical históricamente dominado por hombres. Tras un recorrido que incluyó espacios como “Caminos del Tuy” y “Mujeres Tuyeras” (junto a Ana Torres) consolidó su propio hito: “Vámonos para el Joropo”, programa que actualmente se transmite a través de Imbatible 100.7 FM, emisora que se ha convertido en su casa radial.

Docencia y relevo generacional
Para “La Vero”, el joropo no es solo espectáculo; es una herramienta de transformación. A través de la institución Eva de Terán, ejerce su faceta como docente de cultura, formando a estudiantes en el baile, el canto y la locución. Su misión es clara: sembrar en los niños el conocimiento necesario para que sean los nuevos relevos, fortaleciendo la identidad y el sentido de pertenencia mirandino.
El sello de una identidad.
Con una trayectoria que la ha llevado a escenarios de prestigio como el Teatro Teresa Carreño, el Celarg y Pdvsa La Estancia (de la mano del maestro Yustardi Laza), Verónica demuestra que la tradición puede ser actual y vibrante. Al combinar la cabina de radio con las parrandas, demuestra que sus pies comunican lo que las palabras no alcanzan: un sentir profundo que vibra en el alma.

Reconocida en todo el Tuy simplemente como “La Vero”, asume con responsabilidad el ser un referente del folklore. Con la mirada puesta en el futuro y la fe puesta en Dios, continúa trabajando para rescatar los valores culturales, bajo una premisa que es ley en su vida: “Lo nuestro es primero”.


