Lo que parecía ser una solución definitiva ha vuelto a convertirse en un dolor de cabeza para la comunidad del municipio Urdaneta. Tras los trabajos de reparación ejecutados recientemente en la vialidad adyacente al Centro Comercial Betania de Cúa, el bote de agua potable reemergió con fuerza, esta vez del lado opuesto de la calle, generando severas aflicciones en la capa asfáltica y la rutina diaria del sector.
La falla no solo representa un problema de tránsito para conductores y transeúntes que deben sortear los pozos y el constante desgaste del pavimento, sino que impacta de lleno la dinámica de los residentes de la Residencia Betania Atlántico, así como a comerciantes, locatarios y visitantes del Centro Comercial Betania.

El aspecto que genera mayor indignación entre los vecinos es el contraste entre el desperdicio del recurso y las deficiencias del servicio en la subregión. En el municipio Urdaneta, el ciclo de distribución por tubería llega a los hogares aproximadamente cada 15 días, dejando a múltiples comunidades durante largas jornadas sin el vital líquido.
“Es inaceptable que mientras miles de familias tuyeras pasan semanas esperando que entre el agua por la tubería, aquí se estén perdiendo miles de litros por una tubería fracturada que socava la calle y debilita el terreno”, expresaron afectados de la zona.

La acumulación y filtración constante de agua sobre el terreno no solo deteriora la capa de rodamiento, sino que amenaza con generar socavamientos profundos en los cimientos de la vía pública y áreas aledañas, un riesgo que se incrementa considerablemente durante la actual temporada de lluvias.
Ante esta situación, los vecinos organizados, comerciantes y la comunidad en general hacen un llamado urgente a Hidrocapital y a la Alcaldía del Municipio Urdaneta para que desplieguen una cuadrilla técnica que atienda el origen real de la avería, garantizando una reparación integral y duradera que evite el desperdicio del agua potable y prevenga mayores daños en la infraestructura vial de Cúa.


