Secretos del Hombre Estoico

Por qué el verdadero poder radica en la posición desde la que eliges

Nos han repetido hasta el cansancio que debemos tomar “buenas decisiones”. Nos han metido en la cabeza la idea de que elegir la carrera correcta, el socio indicado o el camino perfecto es una cuestión de vida o muerte. Esta obsesión por acertar y por no equivocarse jamás es, en realidad, el caldo de cultivo perfecto para la parálisis, el miedo y la indecisión.

Déjame decirte algo: las decisiones que tomas no te definen por el resultado aislado, sino por la posición desde la cual las ejecutas.

Seamos realistas. Habrá veces en que aciertas, pero muchas otras te vas a equivocar. Eres humano, y existen factores totalmente fuera de tu control que pueden alterar el tablero a favor o en contra. Por eso, el verdadero secreto no es obsesionarse con la “decisión correcta”, sino asegurarte de tomarla desde el lugar correcto.

Existe una diferencia abismal entre decidir desde la versión actual de ti mismo y hacerlo desde tu versión superior:

  • La versión actual suele actuar desde la escasez, cargada de miedo, incertidumbre y una profunda necesidad de validación externa.
  • La versión futura —el hombre estoico en el que te quieres convertir— ya ha recorrido el camino, opera desde la claridad, la certeza y la abundancia, y asume el riesgo con total naturalidad.

“La decisión correcta no existe; lo que existe es el hombre correcto para tomarla”.

Cuando alineas tus elecciones con tu identidad más elevada, todo cambia. Incluso si te equivocas, ese error se convierte en datos, en aprendizaje y en el combustible de una bola de nieve positiva.

Hace unos años se me presentó la oportunidad de unirme a un grupo mastermind de negocios cuyo costo era de 12,000 dólares anuales. Al ver la cifra, el miedo se apoderó de mí de inmediato. Empezaron las excusas de la mente condicionada: “¿Y si pierdo el dinero? ¿Y si no vale la pena? ¿Y si mejor lo invierto en algo seguro?”.

Estaba a punto de caer en la trampa de la indecisión. Quería una vida extraordinaria, pero estaba pensando con una mentalidad ordinaria.

En ese momento exacto me hice la pregunta clave: ¿Desde qué posición estás decidiendo? ¿Estás reaccionando desde tu versión actual o como el hombre estoico que ya está al nivel de tus metas?

Cuando me hice esa pregunta, algo se encendió dentro de mí. La energía cambió por completo. Me levanté y me inscribí en menos de dos segundos. Para mi versión estoica, esa inversión era natural, una decisión rutinaria acorde a sus estándares. A partir de ahí, se abrieron puertas que ni siquiera sabía que existían.

Lo mismo ocurrió cuando acepté dar una conferencia ante 250 personas sintiendo terror absoluto, o cuando escribí mi primer articulo en 2008. Ninguna de estas decisiones estuvo exenta de riesgo; algunas salieron bien, otras fracasaron rotundamente. Pero el punto nunca fue el resultado inmediato, sino la congruencia con la persona que deseaba ser.

Como bien dice el autor y filósofo estoico moderno Marcus Aurelius en su recordatorio sobre el dominio de la percepción:

“Tienes poder sobre tu mente, no sobre los eventos externos. Date cuenta de esto, y encontrarás la fuerza. El hombre no es moldeado por las circunstancias que le ocurren, sino por la calidad de las decisiones que toma frente a ellas”.

Cada decisión es un portal: o te empuja hacia el hombre que quieres ser, o te encadena a la versión más débil que estás dispuesto a tolerar.

Protocolo para decisiones de alto impacto

1.Identifica desde dónde estás eligiendo:

Ante una encrucijada importante, detente y pregúntate: ¿Esta duda viene de mi versión temerosa actual o de la certeza de mi versión futura?

2.Actúa como si ya hubieras llegado:

Eleva los parámetros de tu respuesta. Elige lo que haría el hombre al que aspiras convertirte en 3, 5 o 10 años, ignorando la comodidad del presente.

3.Asume el error como parte del proceso:

Ejecuta con firmeza. Si aciertas, capitalízalo; si te equivocas, ajusta el rumbo, pero jamás dejes que el miedo a fallar te devuelva a la pasividad.

El crecimiento y la evolución no comienzan cuando tienes todas las respuestas claras sobre la mesa. Comienzan en el instante exacto en que te atreves a tomar decisiones como si ya fueras el hombre que quieres ser.

Deja de negociar con tu debilidad. Elige tu camino.

@adogel

Adolfo Gelder

Adolfo Gelder

About Author

Auditor de Normas ISO de Seguridad, Consultor Técnico Criminalista, con Maestría en Gerencia de Protección y Seguridad Aplicada, Experto en Ciencias Forenses, Especialista en Ciberseguridad. Instructor de Cisco Networking Academy.

Comentar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

También puedes leer

Secretos del Hombre Estoico

No todo lo que duele es injusto

Vivimos en una cultura donde si algo duele o es incómodo, solemos buscar anestesiarlo lo antes posible. Si incomoda, creemos
Estocio
Secretos del Hombre Estoico

El Ritual Dominical que Todo Hombre Estoico Necesita

Hay una diferencia brutal entre un hombre que domina su camino y un hombre que se deja arrastrar por la