Entre notas musicales, profundo fervor mariano y un ambiente de fiesta eclesial, la comunidad de Quebrada de Cúa se congregó este martes 8 de septiembre en la Parroquia Nuestra Señora de Coromoto para conmemorar por todo lo alto los 374 años de la gloriosa aparición de la Virgen de Coromoto en tierras venezolanas.

La celebración central estuvo presidida por el presbítero Alfredo Aular y concelebrada en un clima de profunda devoción. Durante la liturgia, la proclamación del Evangelio según San Mateo (1, 16. 18-23) guio la reflexión central, resaltando el misterio de la encarnación, el papel fundamental de San José y la entrega de la Virgen María como Madre del Salvador y guía espiritual de nuestra nación.

Uno de los momentos más emotivos y significativos de la jornada fue la ceremonia de renovación de los monaguillos, quienes ante el altar y la feligresía reafirmaron su compromiso de servicio, amor y respeto hacia el Señor y su Iglesia, renovando su vocación de custodiar el sagrado espacio litúrgico con alegría y entrega.

Para culminar la festividad patronal e iniciar con broche de oro la celebración jubilar de la comunidad, el templo y sus adyacencias se llenaron de júbilo con la destacada participación musical de la Banda Show San Casimiro, que aportó el toque festivo y solemne con sus interpretaciones.
Asimismo, la noche coronó el amor de los devotos hacia su Patrona con una emotiva serenata a cargo del Mariachi Tijuana, cuyas románticas y devotas melodías resonaron en honor a la Madre del Cielo, arrancando aplausos y lágrimas de emoción en los presentes.
Con esta hermosa celebración, la Parroquia Nuestra Señora de Coromoto reafirma su identidad y fe, renovando el compromiso de caminar unidos bajo el lema: “¡Bajo tu manto, Venezuela se renueva!”.


