La primera edición del espectáculo de medio tiempo en una final de la Copa del Mundo de la FIFA hizo historia en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, y lo hizo con una marcada e impecable presencia venezolana. El reconocido director Gustavo Dudamel estuvo al frente de una impecable fusión musical entre la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar y la Filarmónica de Nueva York. Entre las filas de músicos criollos, el orgullo de los Valles del Tuy se hizo sentir con fuerza gracias a la participación de dos destacados artistas de la región.

Wilber Herrera, cellista oriundo de Charallave, y Jean Alvarado, cellista proveniente de Ocumare del Tuy, deslumbraron en el imponente escenario en una colorida e inédita presentación junto a los Muppets, demostrando que el talento tuyero no conoce fronteras y dejando el nombre de Venezuela en lo más alto.
“Fue una experiencia más que maravillosa… algo indescriptible”, expresó Herrera visiblemente emocionado al rememorar el momento en el que pisó el escenario ante millones de espectadores en todo el mundo.

Uno de los instantes más emotivos para el músico charallavense ocurrió terminando la presentación, cuando tuvo la oportunidad de coincidir y saludar personalmente a la leyenda del fútbol mundial, el brasileño Ronaldinho, quien se acercó afectuosamente a los artistas.
Música en solidaridad con Venezuela
Como un gesto de profunda solidaridad tras la tragedia ocurrida el pasado 24 de junio en Venezuela —luego del doble sismo que causó miles de fallecidos y desaparecidos—, Dudamel y el resto de los músicos portaron un lazo negro en sus trajes. Con este símbolo de luto, enviaron un mensaje global sobre la importancia de mantener el apoyo y la ayuda humanitaria para las víctimas del desastre.

Un escenario compartido con estrellas globales
Los cellistas tuyeros compartieron la escena técnica y artística con grandes figuras de la música internacional como Justin Bieber y la banda coreana BTS. El cierre de oro de la velada estuvo a cargo de la colombiana Shakira, quien interpretó “Dai Dai”, la canción oficial del torneo.
El espectáculo musical sirvió de antesala para la coronación de España como campeona del mundo, tras derrotar a Argentina 1-0 en un partido de infarto lleno de drama y emoción.



