Joropo Central: Ritmo y Relato Nuestra Región

Ritmo y Relato en Requena: Un viaje al corazón del poema con Don Mario Díaz

Hay lugares que se explican a través de los versos de sus hombres, y hombres que solo pueden entenderse desde la tierra donde nacieron. El equipo del espacio digital “Joropo Central: Ritmo y Relato”, publicado por la plataforma Somos del Tuy, emprendió este sábado 18 de julio un viaje hacia las entrañas de las montañas mirandinas para encontrarse, en la calidez de su hogar, con una de las leyendas vivas de nuestra tónica tradicional: El Poeta de Requena, Don Mario Díaz.

La travesía, planificada inicialmente bajo la dinámica del transporte público, tomó un rumbo de profunda hermandad tras una llamada del propio bardo. La logística se transformó en un reencuentro de camino; “La Incansable de Miranda” enlazó ruta desde Charallave junto a “La Cazadora”, para luego coincidir en Terrazas del Club Hípico e iniciar el ascenso hacia ese paisaje que el mismo poeta describe como su lugar bonito, seguro y de paz.

Neblina, memoria y el “camino verde”

El recibimiento en Requena estuvo marcado por la majestuosidad de la naturaleza: montañas que jugaban al escondite con la neblina y una lluvia vespertina que, más que mojar, aliviaba el alma de los presentes.

La jornada del domingo comenzó con la palabra madrugadora de Don Mario, quien abrió el cofre de sus vivencias para ratificar por qué su cordón umbilical jamás se desató de estas tierras:

“Este es mi mundo, yo amo a Requena. Aquí nací. Mi papá me llevaba al conuco metido en un saco; yo le abría un hueco y veía el camino verde alejarse”, rememoró con nostalgia el poeta.

Entre anécdotas, recordó sus años de juventud cuando su vehículo particular se convirtió en la ambulancia improvisada del pueblo, trasladando a mujeres en labor de parto cuyos hijos son hoy adultos de 50 y 60 años que le caminan al lado. “¿Cómo dejar Requena? Yo me voy un día y ya me quiero venir”, sentenció con la claridad de quien conoce su destino.

Herencia, sazón y despedida

La hospitalidad de la casa descansó en las manos de sus hijas, Marianny Díaz —quien demostró que la herencia artística se lleva en la voz y en las atenciones— y Carolina Díaz. Ambas, auténticas guardianas del legado de su padre, comandaron la cocina del desayuno, aunque el propio Don Mario reclamó el derecho indiscutible de aliñar las caraotas, sellando el encuentro con el sabor estricto de la tradición hogareña.

“Joropo Central: Ritmo y Relato” se despide de Requena con la certeza de que el patrimonio no solo reside en las grabaciones o en los escenarios, sino en el respeto y el cariño sembrado en pocas horas por Don Mario Díaz, Marianny y Carolina. Nos llevamos un pedazo de esa tierra bendita y el compromiso intacto de seguir contando las historias que definen nuestra identidad.

Carlos Liciaga

Carlos Liciaga

About Author

Carlos Liciaga es Licenciado en Administración, aplicando su visión estratégica a la gestión cultural. Es un dedicado bailador y promotor del joropo central, una labor fundamental para la difusión y vigencia de este género tradicional.

Comentar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

También puedes leer

Nuestra Región Somos la Radio

Ernesto Martínez: “…más que vivir de la radio…aprender a vivir la radio”

Ernesto Martínez “Padre”, quien tiene mucho que contar y es para nosotros un honor presentarlo el día de hoy para
La Historia poco contada Nuestra Región

Gente con sabor a historia: Out por regla

Parafraseando un poco aquella famosa regla del béisbol venezolano mediante la cual el árbitro retira a un jugador de la