La noche del pasado viernes 11 de septiembre, la comunidad de Quebrada de Cúa vivió una de las expresiones de fe y júbilo más hermosas de los últimos tiempos. Las adyacencias de la Parroquia Nuestra Señora de Coromoto se iluminaron por completo con un imponente espectáculo de fuegos artificiales, concebido como la gran antesala espiritual para recibir el esperado Año Jubilar Coromotano.
Un destello de luz bajo el manto de la Patrona
Entre cantos, oraciones y la emoción contenida de los feligreses, el cielo nocturno se vistió de colores para anunciar que la grey de Quebrada de Cúa se encuentra lista y con el corazón dispuesto para este tiempo de gracia e indulgencia. La fachada del templo parroquial, coronada con la estructura bendecida semanas atrás, sirvió de escenario perfecto para que la luz de la pirotecnia reflejara la alegría de un pueblo devoto que camina unido.
Todo listo para la gran fiesta jubilar
Este destello de luz no solo marcó el cierre de los preparativos de la semana, sino que encendió el fervor definitivo de los habitantes del sector, quienes con banderas de Venezuela en mano y un profundo sentido de pertenencia eclesial, reafirmaron su compromiso de devoción hacia la Madre del Creador.
La actividad dejó en evidencia el entusiasmo comunitario que antecede a las grandes fechas marianas del país, recordando a cada asistente que, bajo la protección de la Patrona de Venezuela, las comunidades se renuevan en la esperanza y la hermandad. ¡Que ruede la gracia y que viva la Virgen de Coromoto!



